Salvar tu diente natural siempre es la primera prioridad
Existe un mito extendido de que la endodoncia (o tratamiento de conducto) es un procedimiento doloroso. Sin embargo, en la odontología moderna, la realidad es todo lo contrario: la endodoncia es el procedimiento que elimina el dolor de raíz y salva tu pieza dental natural de la extracción.
¿Cuándo es necesaria una endodoncia? El tratamiento de conducto es necesario cuando la pulpa dental (el tejido blando interno que contiene vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas) se inflama o infecta de forma irreversible. Las causas más frecuentes son: - Caries profundas que han llegado al nervio. - Traumatismos o golpes en los dientes. - Fracturas o fisuras coronarias. - Procesos inflamatorios crónicos que generan dolor pulsátil, sensibilidad prolongada al frío o calor, o molestias al masticar.
¿Duele hacerse una endodoncia hoy en día? **Rotundamente no.** Gracias a los avances en anestésicos locales de alta eficacia y al uso de instrumentación mecanizada rotatoria y localizadores apicales electrónicos, el tratamiento es tan cómodo como realizar una restauración común.
¿Por qué es mejor salvar el diente que extraerlo? Ningún reemplazo artificial, por avanzado que sea, supera la anatomía perfecta de tu propio diente. Conservar la pieza permite: 1. Mantener la sensación táctil y propioceptiva natural al masticar. 2. Evitar tratamientos rehabilitadores más costosos y complejos. 3. Prevenir desajustes en la mordida.
En nuestras consultas de Puente Alto y La Granja, la Dra. Patricia Moreno cuenta con amplia especialización para realizar endodoncias seguras, eficientes y en tiempos optimizados.

